EL AMOR AL PRÓJIMO
La Vida empieza a tener sentido, cuando ayudamos a otros a ponerse de pie y a andar.
Cuando respiramos hinchando nuestros pulmones de aire, y notamos que no estamos solos a pesar de estar en el desierto.
Cuando miramos al Cielo y vemos las estrellas que dominan el firmamento, comprendemos que no estamos solos, comprendemos que la vida es mucho más que el simple palpitar de nuestro corazón.
La vida tiene sentido cuando andamos y no dejamos tras de nosotros amargura. Cuando tras de nosotros, hemos dejado amigos y hermanos. Cuando hemos dejado un grato recuerdo, en tanto aquel que nos ha conocido.
Apoyemos nuestra mano sobre el hombro de aquellos que andan con nosotros, porque si nos sentimos débiles, ellos nos reconfortarán; y si nos sentimos fuertes, andaremos más de prisa.
Si hablamos a los demás, que nuestras palabras sean limpias; pero no hablemos con orgullo, porque hacerlo así, es hablar con falsedad.
Si alimentamos nuestro cuerpo es para que nos sirva; debemos alimentar también nuestro espíritu, para que también nos sirva.
"Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación". (Rom. 15, 2).
Envió: Dr. Eduardo P. Demarchi
MICRO-REFLEXIÓN:
"Espéralo todo de Jesús: tú no tienes nada, no vales nada, no puedes nada. - Él obrará, si en Él te abandonas". - Camino 713 - San Josemaría Escrivá
Envió: Magda de Céspedes
No hay comentarios:
Publicar un comentario