domingo, 8 de mayo de 2011

Evangelio diario meditado -El alimento que permanece para la vida eterna 09/05/11

MODELOS DE LA NIÑEZ

Incentivar en los niños el amor y la devoción a los santos es muy importante para su vida espiritual. Los pocos que aquí presentamos, desde su situación de vida particular, fueron modelos de virtud y perfección en sus primeros años o a lo largo del corto tiempo de su paso por la tierra, y por ello es muy aconsejable tenerles de modelos y patronos...

Santo Domingo Savio

Era un jovencito de casa pobre y amaba mucho a sus padres. Iba mucho a la iglesia y a la edad de cinco años ya ayudaba en la Santa Misa. Se apartaba de los malos compañeros y todos le respetaban y deseaban su compañía por ser tan bueno. Era listo y aprendía bien las lecciones. Se llamaba Savio, y supo ser sabio y Santo.
Digamos todos con él: "Antes morir que pecar".

San Estanislao

Verdadero modelo de jóvenes. ¡Ojalá todos fuesen como él! Era bien diferente de aquellos que sólo quieren divertirse aunque sea con malos medios, aunque sabía reír y alegrar al resto. Amaba a la Virgen y Ella le prometió que subiría al Cielo el 15 de agosto, y así fue.
Digamos con él: "La Virgen es mi Madre".

Santa María Goretti

¡Qué simpática es esta jovencita de doce años! De pequeñita resaba sus oraciones y asistía gozosa al Catecismo y ala Santa Misa. Iba muy modesta por las calles y todos decían que parecía un ángel. En cierta ocasión se la quiso obligar a cometer un pecado impuro, y dijo que no y no...
Digamos con ella: "El pecado no, no y no".

Santa Teresita del Niño Jesús

Cuando era pequeña, procuraba corregirse de los defectos que tenía. Era muy cariñosa y obediente a sus padres. Amaba mucho a la Virgen. Hizo su Primera Comunión con gran fervor, que procuró conservar toda su vida. ¿Saben cómo fue santa? Rezando, obedeciendo, leyendo buenos libros, apartándose del pecado.
Digamos también con ella: "Quiero ser santo / a".

San Tarsicio

Hubo un tiempo en que los buenos cristiasnos eran perseguidos y encerrados en oscuras cárceles, y a veces los echaban a las fieras o los mataban, tras horribles tormentos. Antes de morir deseaban recibir la Sagrada Comunión. Un día iba Tarsicio a llevar la Eucaristía a la cárcel, y decía: No, no me quitarán a Jesús. Y murió antes de entregar las Santas Hostias. Digamos con él: "No me quitarán a Jesús".

San Luís Gonzaga

Era hijo de casa muy noble y rica, y tenía todas las comodidades y riquezas. Pero Luís no estimaba estas cosas. Era el hermano mayor. Cuando tenía sólo ocho años, prometió a Dios huir siempre de cosas impuras. Y lo cumplió. Cuando estaba por morir, algunos lloraban, pero él les decía: No lloréis, porque me voy al Cielo.

Si somos buenos, al llegar la hora de nuestra muerte podremos decir con él: "Me voy contento/a al Cielo". Santa Inés, virgen Es la Patrona de la modestia cristiana. ¿Sabes por qué? Porque iba siempre muy modesta; se apartaba de cosas y lugares malos y tenía mucho cuidado, sobre todo, en vestir como Dios manda. Así lo hacen los buenos niños. Un día la llevaron a un lugar malo; ella no quería ir, y un Ángel la defendió.
Digamos con ella: "Jesús, defiende mi pureza".

Santa Bernardita Soubirous

Era muy pobre y vestía pobremente. No sabía leer ni escribir; pero sabía rezar y amar mucho a Dios y a la Virgen. Un día iba a recoger leña para preparar la comida, y de repente se le apareció la Santísima Virgen llena de resplandor. Varias veces se le apareció la Virgen, la cual le decía que rezase el Rosario y que convenía hacer penitencia. La vio por lo menos unas 18 veces. Un día la veremos en el Cielo.
Digamos con la santa: "¡Qué hermosa eres, oh María!".


MICRO-REFLEXIÓN:

"Hay que tener confianza en los santos en los ángeles. Cuando uno es todavía un niño anda en los brazos de todo el mundo. Uno se deja querer, y esto es del todo natural".

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